Crece el bloqueo de publicidad, un dolor de cabeza para anunciantes

Crece el bloqueo de publicidad, un dolor de cabeza para anunciantes

Los internautas se sienten cada vez más incómodos con la publicidad intrusiva que les asalta cuando visitan una web: pop-ups, banners dinámicos que tapan los contenidos, adservers saturados de anuncios pornográficos… en fin, toda una serie de despropósitos que lastran la experiencia de usuario. No es de extrañar que cada vez sean más los que optan por usar extensiones en sus navegadores que bloqueen todo tipo de anuncios, conocidos como adblock, de los que Adblock Plus es uno de los más populares.

La compañía PageFair, que ofrece sus servicios a webs y soportes online para evitar bloqueos a cambio de un compromiso de tratar con respeto a sus visitantes en lo que a la publicidad se refiere, asegura que cerca de un 30% de usuarios bloquean anuncios y que el número de internautas que utilizan adblock ha crecido un 43% en un año. Con semejantes cifras, no es de extrañar que esta realidad empiece a impactar en las cuentas de los administradores de webs, ya sean humildes blogs, portales de noticias o gigantes como Google.

Sin anuncios, no hay webs

No hay que olvidar que la publicidad en las webs es la “sal de la tierra” de Internet; sin ella, los internautas tendrían que empezar a pensar en pagar por acceder a sus sitios favoritos. Adblock Plus, por ejemplo, calcula que los bloqueadores de anuncios han provocado que Google Adwords dejara de ganar $887 millones en 2012. Dada la situación, ambas compañías llegaron a un acuerdo económico recientemente para evitar bloqueos, eso sí, bajo la premisa de que Google evitara prácticas molestas o intrusivas. Es algo que el gigante puede permitirse, pero cuántos pequeños editores de webs, siendo aún responsables en sus estrategias como soporte publicitario, sufren las iras de los bloqueadores.

anuncios

Al final, se trata de educar a las dos partes. Los internautas tienen que saber que la publicidad financia los contenidos que consumen, y los soportes han de estar comprometidos con una política de anuncios aceptables para la audiencia, que aporten valor, no que resten. Cuando las cosas están bien hechas, un nada despreciable 40% de visitantes clica en alguna ocasión sobre anuncios que muestran productos que estaban buscando o están alineados con sus intereses, según Prestige Marketing.